The Heart of Living Essence.
Our Essence: VivaEsencia, A Journey Towards the Natural and the Artisanal Hello, I am Carmita Astudillo and I am delighted that you have come this far. VivaEsencia was born from my love for the natural, the authentic and the artisanal. My goal has always been to bring people products that take care of their well-being, not only physical, but also emotional and energetic.
It all started with a personal search to find healthier and more sustainable alternatives. I wanted to get away from industrial products, full of chemicals, and find something that really adds value to my life and the lives of others. That's how I discovered the power of artisanal and natural products, made with love, dedication and respect for our environment.
At VivaEsencia, we support small producers and artisans who put their hearts into each creation. Here you will find natural soaps, energetic quartz, handmade candles and many other products designed to help you reconnect with yourself, take care of yourself and create a space of harmony in your daily life.
We firmly believe that every little detail counts. From a soap that nourishes your skin to a candle that illuminates your moments of peace, our products are designed to transform your routines into rituals full of self-love and conscious care.
Why choose us? Because here you won't find big brands or mass-produced products. VivaEsencia is a project with soul, born to offer you unique pieces, made with dedication by artisan hands who share our values: respect, authenticity and well-being.
We want you to feel at home when you visit our store. We want every product you choose to be a little gem that accompanies you and inspires you to take care of yourself and appreciate the little things in life.
Thank you for being part of this community that is committed to authenticity and supporting small artisans. Welcome to Viva Esencia!
Cuando cuidarte deja de ser superficial
Mi camino hacia el bienestar consciente, el yoga facial y la metodología Facial Yoga Plan
Durante mucho tiempo entendí el cuidado como algo externo. Rutinas rápidas, soluciones momentáneas y la sensación constante de que siempre faltaba algo más. Con el paso del tiempo —y de la vida— empecé a darme cuenta de que cuidarse no iba solo de verse bien, sino de sentirse en equilibrio, segura y conectada con una misma.
Ese fue el punto de inflexión.
Empecé a escuchar a mi cuerpo con más atención, a cuestionar hábitos y a buscar un enfoque más consciente del bienestar. No desde la exigencia ni desde la perfección, sino desde el respeto. Fue en ese proceso donde el yoga facial apareció como una herramienta real: una práctica que no solo trabaja el rostro, sino que invita a bajar el ritmo, a respirar y a reconectar.
Con el tiempo entendí algo importante: no todo el yoga facial es igual.
Por eso decidí formarme de manera profesional y estructurada como monitora certificada en Facial Yoga Plan, una metodología que va mucho más allá de los ejercicios aislados.
Facial Yoga Plan me permitió comprender el rostro como un conjunto: musculatura, respiración, hábitos y constancia. Una forma de trabajo clara, progresiva y coherente, pensada para integrarse en la vida real de las personas, no para añadir presión ni expectativas irreales.
Desde ahí empecé a cambiar no solo mi forma de cuidarme, sino también mi manera de acompañar a otras mujeres.
Hoy, el yoga facial que practico y comparto no tiene que ver únicamente con la estética. Tiene que ver con seguridad personal, con recuperar la confianza en el propio cuerpo y con sentir que sabes lo que estás haciendo. Tener una práctica, una metodología y un conocimiento que te sostiene.
Por eso, muchas mujeres que llegan hasta aquí no solo buscan mejorar su rutina de autocuidado, sino también formarse, certificarse y construir algo propio. No necesariamente para dedicarse a la belleza, sino para ganar claridad, autoestima y una identidad que puedan decir en voz alta: esto es lo que soy y esto es lo que sé hacer.
Desde ese lugar —humilde, real y consciente— acompaño hoy a quienes quieren iniciarse o profundizar en el yoga facial a través de Facial Yoga Plan, ya sea como práctica personal o como camino profesional.
Porque cuando cuidarte deja de ser superficial, todo empieza a tener sentido.
Si has llegado hasta aquí, quizá tú también estés en ese punto en el que buscas algo más que una rutina. Algo que te haga sentir bien contigo, segura y alineada con quien eres hoy. Te dejo un atajo por si quieres conocer la escuela de yoga facial con la que yo me formé ➡️ Conocer la escuela de yoga facial